Con la digitalización del sistema europeo de control de fronteras, cada vez es más difícil cometer errores, especialmente para los viajeros frecuentes del Reino Unido.

Cuando el Reino Unido salga de la Unión Europea, los británicos podrán permanecer en el espacio Schengen 90 días, con posibilidad de ampliarlos a 180, sin necesidad de solicitar visado ni permiso de residencia.

Aunque la norma no es nueva, se espera que se aplique en cierta medida, y los viajeros que permanezcan más tiempo del permitido, incluso sin proponérselo, corren el riesgo de ser multados, deportados e incluso excluidos temporalmente del Espacio Schengen.

En esos casos, las autoridades pueden imponer una prohibición de tres años, que impide a ese ciudadano concreto viajar al Espacio Schengen.

Sistema digital de fronteras

La digitalización del sistema fronterizo facilitará a las autoridades la comprobación de los datos de cada ciudadano, ya que las fotografías de su cara y sus huellas dactilares se capturan a la llegada y a la salida, lo que reforzará la supervisión de los pasajeros.

Una vez que el SES esté plenamente operativo, será más fácil detectar posibles incoherencias y pernoctaciones.

Una vez plenamente operativo, se espera que el sistema transforme la forma de detectar los rebasamientos de estancia. En lugar de depender de controles de sellos incoherentes, los agentes fronterizos tendrán acceso inmediato a historiales de viaje precisos, lo que dificultará enormemente que alguien sobrepase su franquicia sin ser detectado.