La información fue publicada por The Guardian, que también afirmó que las nuevas normas se aplicarán a partir del 25 de febrero.
La advertencia fue emitida por el Ministerio del Interior a raíz de las quejas de ciudadanos británicos residentes en el extranjero a los que se denegó el viaje al Reino Unido. En este caso, según The Guardian, los ciudadanos con doble nacionalidad están obligados a mostrar su pasaporte británico cuando viajen al Reino Unido, o pagar, según el mismo medio, 589 libras por "un certificado de derecho", en el que se puede adjuntar la segunda nacionalidad al pasaporte, para viajar, independientemente del medio de transporte.
Citado por The Guardian, un portavoz del Ministerio del Interior declaró que "a partir del 25 de febrero de 2026, todos los ciudadanos británicos con doble nacionalidad tendrán que presentar un pasaporte británico válido o un certificado de derecho para evitar retrasos en la frontera".
La nueva medida forma parte de un programa de digitalización para mejorar la seguridad de los viajes y dar al gobierno "mayor poder para impedir que pongan un pie en el país quienes supongan una amenaza y nos da una imagen más completa de la inmigración", según cita The Guardian.







