La petición ha sido anunciada hoy en un comunicado por la asociación, que, además de la prohibición inmediata de las toallitas, utilizadas por "casi el 30%" de la población del continente, reclama la prohibición legal del vertido en el alcantarillado de todos los materiales que dañen el medio ambiente.
Quercus afirma que las toallitas desechables son responsables de la mayoría de los atascos del sistema de alcantarillado, dañan las infraestructuras de saneamiento y tratamiento de aguas residuales y contribuyen a la contaminación marina, poniendo en peligro la vida silvestre.
La asociación afirma que, aunque prácticas, las toallitas húmedas "suponen una grave amenaza" para el medio ambiente cuando se eliminan de forma incorrecta.
Advierte de que la mayoría de los productos comercializados como "desechables y biodegradables" contienen "fibras sintéticas que no se descomponen fácilmente al tirarlas por el inodoro", no se disuelven como el papel higiénico y, por tanto, se acumulan en los sistemas de alcantarillado, provocando atascos.
En una carta enviada a todos los grupos parlamentarios y a la ministra de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, Quercus pide que se legisle para acabar con las toallitas húmedas no biodegradables, advirtiendo de que sólo deberían permitirse en el mercado los productos "efectivamente biodegradables", que ya existen, siendo la prohibición "la palanca necesaria para el cambio" en la industria.
También pide a la empresa Águas de Portugal que haga una estimación anual de los costes financieros y medioambientales que suponen las toallitas en las plantas de tratamiento de aguas residuales, y que se legisle para obligar a los fabricantes de toallitas a reembolsar los costes de limpieza, transporte y tratamiento de residuos, así como a financiar campañas de sensibilización.
Sensibilizar a la opinión pública
Quercus también reclama la creación de una etiqueta "Biodegradable" que cada fabricante debe exhibir, siguiendo una metodología como la que ya se utiliza en el Reino Unido, por ejemplo, indicando siempre que estos productos no pueden tirarse al inodoro, sino que deben depositarse en la basura sin clasificar.
"A nivel de usuario, se debe legislar para prohibir el vertido de toallitas húmedas en los desagües domésticos, ampliando la medida a otros productos como preservativos, medicamentos, vendas, tampones, colillas, bastoncillos de algodón y aceites de cocina", solicita también la asociación, que reclama una campaña nacional de concienciación sobre lo que no se debe tirar en los desagües domésticos.
"Es necesario concienciar a la población sobre este problema y promover un comportamiento más responsable", señala Quercus en el comunicado, en el que subraya que los productos en cuestión nunca deben depositarse en el inodoro, aunque estén etiquetados como "desechables y biodegradables", y que el lugar correcto es siempre el contenedor de residuos sin clasificar.








