La villa, que tenía siete dormitorios, estaba situada en Quinta da Marinha, Cascais, y fue incautada en el marco de la Operación Ruta Atlántica, según reveló idealista.
La puja inicial de la subasta superó los 8 millones de euros, pero posteriormente se vendió por 10.953.499,55 euros.
Según ECO, la propiedad tenía 4.480 metros cuadrados, incluida la zona privada, distribuidos en tres plantas, para un total de 576 metros cuadrados. La villa contaba con piscina exterior, gimnasio, sauna, baño turco, sala de cine con 11 butacas, sala de juegos e incluso un piano de cola.
La subasta corrió a cargo de la Secretaría de Administración de Bienes (GAB) del Ministerio de Justicia, y también se incluyeron los muebles del interior y el exterior de la casa. Al parecer, la casa fue incautada hace más de 10 años durante una investigación sobre acusaciones de corrupción, blanqueo de dinero y fraude fiscal relacionados con contratos públicos en el Congo.
La subasta duró 10 minutos, y el comprador tendrá 15 días para pagar la propiedad y todos los impuestos asociados a su adquisición.








