El análisis de Imovirtual, que abarca pisos y casas, muestra que la tasa media de conversión -indicador de la relación entre contactos realizados y anuncios activos- creció un 8% en enero de 2026 en comparación con el mismo mes de 2025, lo que refleja un mayor interés por contactar con los anunciantes.

Tendencia transversal

La tendencia es ampliamente transversal en todo el territorio: el 82,1% de los distritos registraron un crecimiento positivo de la conversión, mientras que el 17,9% mostraron descensos de la eficacia, lo que sigue indicando cierta heterogeneidad regional.

En el ranking de distritos, Santarém lidera con un crecimiento del +24%, seguido de Leiria (+10%), Setúbal (+8%), Lisboa (+6%) y Braga (+3%), formando el top 5 de distritos con mayor refuerzo del rendimiento a principios de año.

Dinámicas diferenciadas

El análisis territorial, sin embargo, revela dinámicas diferenciadas. En el continente, el índice medio de conversión crece un 12%, mientras que en las CCAA lo hace un 48%. Este aumento significativo en las islas debe, sin embargo, contextualizarse, ya que el inventario insular representa alrededor del 3% del total nacional, lo que hace que las variaciones porcentuales sean naturalmente más sensibles.

Por el contrario, algunos distritos registraron descensos significativos en la conversión, como Beja (-25%), Coimbra (-14%) y Évora (-11%), lo que indica diferencias en el ritmo de absorción de la demanda en los distintos mercados.

Según Sylvia Bozzo, Directora de Marketing de Imovirtual, "esta métrica es especialmente relevante porque nos permite medir el interés efectivo por los inmuebles y comprender la intensidad real del mercado. El hecho de que varios de los distritos con mejores resultados estén cerca de Lisboa demuestra que la dinámica de la capital sigue influyendo fuertemente en los mercados circundantes. La demanda se mantiene activa, pero se distribuye progresivamente en los territorios adyacentes, donde los compradores encuentran mayor oferta y mayor competitividad de precios."

El inicio de 2026 confirma así un mercado cada vez más impulsado por la eficiencia digital y la intensidad de la demanda, lo que refuerza la importancia de las métricas de conversión para comprender la dinámica del mercado inmobiliario nacional.