También conocida por el Milagro de las Rosas, Santa Isabel es un rey convertido en monja. Fue una gloriosa pacificadora y evitó que estallaran guerras literales.

Quizá debido a su estrecha relación con ambos bandos del conflicto. Sin embargo. Su generosidad hacia los pobres y su actitud hacen que se la recuerde con un gran espíritu.