Los distritos de Lisboa y Leiria estarán bajo aviso naranja entre las 9.00 y las 15.00 horas de hoy, 6 de marzo, debido a la previsión de fuertes vientos en el litoral y en la sierra con rachas de alrededor de 90 kilómetros por hora, pasando después a amarillo hasta las 9.00 horas del viernes, 6 de marzo.

Debido a los fuertes vientos, el IPMA también ha puesto bajo aviso amarillo a los distritos de Oporto, Faro, Setúbal, Viana do Castelo, Beja, Aveiro, Coimbra y Braga hasta el final del día de hoy.

El Instituto también emitió un aviso naranja para los distritos de Guarda y Castelo Branco hasta las 15:00 horas de hoy y para Bragança, Viseu, Oporto, Vila Real, Viana do Castelo, Coimbra y Braga hasta esta tarde debido a las nevadas.

Los distritos de Faro, Lisboa, Leiria, Beja y Coimbra también estarán bajo aviso naranja por fuerte agitación del mar hasta las 21 horas de hoy, cambiando después a amarillo, esperándose olas del noroeste de 5 a 6 metros, pudiendo alcanzar una altura máxima de 11 metros.

Los distritos de Oporto, Setúbal, Viana do Castelo, Aveiro y Braga también estarán bajo aviso amarillo por mar gruesa hasta las 9 de la mañana del viernes, con previsión de olas del noroeste de 4 a 5 metros.

La costa norte de la isla de Madeira y Porto Santo están bajo aviso amarillo hasta las 12 horas de hoy por agitación marítima, esperándose olas del noroeste de 4 a 4,5 metros.

Medidas preventivas

Recordando que el impacto potencial de estos efectos puede ser minimizado a través de medidas preventivas y un comportamiento adecuado, Protección Civil pide que se eviten las actividades cerca de las vías fluviales y los cruces de las zonas inundadas, y que se retiren los animales, equipos, vehículos y otras pertenencias de las zonas normalmente inundadas a lugares seguros.

El aviso también aconseja a la población que garantice el anclaje seguro de estructuras sueltas, como andamios, vallas publicitarias y otras estructuras suspendidas, y que tenga especial cuidado al circular y permanecer cerca de zonas boscosas, debido a la posibilidad de caída de ramas y árboles con vientos fuertes.