"La mayor sorpresa es que este aumento no se ha producido a lo largo de diez años, sino principalmente en los últimos años", gracias a la presión de "los mecanismos de regularización, que dependían de las cotizaciones a la Seguridad Social", explica a Lusa Pedro Góis, director científico de la OM.

Las cotizaciones se han duplicado

Desde 2022, las cotizaciones se han más que duplicado hasta alcanzar los 4.150 millones de euros, muy por encima de los 481 millones registrados en 2015, año en el que la Seguridad Social comenzó a separar a los ciudadanos extranjeros de los nacionales en sus bases de datos.

Los resultados del informe, titulado "Contribución financiera de los extranjeros al equilibrio financiero corriente de la Seguridad Social portuguesa: evidencia administrativa para el período 2015-2025", muestran un crecimiento significativo del universo de cotización anual (de 204.150 a 1.115.541 cotizantes), que representó el 14% del total de las cotizaciones pagadas al sistema el año pasado.

En 2025, las prestaciones de la Seguridad Social pagadas a extranjeros "ascendieron a 822,02 millones de euros, lo que corresponde a un saldo neto positivo de aproximadamente 3.326,94 millones de euros", según el informe, que destaca la "expansión especialmente significativa" de las cifras.

Entre 2015 y 2025, el número de extranjeros en el sistema aumentó un 447%, pero las cotizaciones crecieron un 763%, "evidenciando no sólo un efecto de escala demográfica, sino también un refuerzo de la intensidad media de cotización", señala el informe.

Según Pedro Góis, "los descuentos están en línea" con el mercado laboral portugués, aunque la OM aún no dispone de los "descuentos medios por individuo", lo que permitiría una lectura más detallada.

"Podemos tener muchos individuos cotizando por el mínimo y unos pocos cotizando en línea con el salario medio portugués", explicó, señalando que estos datos tampoco permiten valorar si el volumen de cotizaciones se mantendrá en el futuro, teniendo en cuenta variables como el desempleo o la emigración.

Sostenibilidad futura

Un argumento utilizado para justificar la entrada de inmigrantes ha sido su contribución a "la sostenibilidad futura de la Seguridad Social", pero Pedro Góis señala que se trata de un problema estructural.

"Esta interpretación nos parece un poco exagerada, porque los inmigrantes están pagando lo que deben pagar a un sistema como el portugués", y "están pagando para que luego puedan disfrutar de prestaciones, sobre todo en materia de pensiones de jubilación o algún tipo de subsidios extraordinarios, si los necesitan".

Además, "no sabemos si esta sostenibilidad es permanente", porque estas cotizaciones "refuerzan el sistema, pero en el futuro es probable que aumente el gasto en esta población", añadió Pedro Góis, aunque precisó que la mayoría de los nuevos cotizantes tienen entre 20 y 39 años, lo que aplaza este riesgo hasta mucho más tarde.