A partir de esta época del año, la presencia de orugas procesionarias del pino se hace cada vez más frecuente debido a las temperaturas más suaves. La especie puede verse en aceras, jardines y zonas boscosas, especialmente donde hay pinos.
La PSP señala que los insectos se desprenden en hileras y tienen pelos urticantes que, al contacto, pueden provocar reacciones alérgicas tanto en humanos como en animales.
Por ello, la policía recomienda a la población no tocar las orugas ni los nidos de los árboles. Se recomienda mantener alejados a los niños y los animales domésticos. Tampoco es aconsejable barrer o molestar los nidos, ya que esta acción puede liberar pelos en el aire.
Si se encuentra un nido en un lugar público, la PSP aconseja al público que lo comunique a las autoridades.
La PSP portuguesa advierte de que las orugas procesionarias del pino pueden causar lesiones graves a los animales, especialmente en la lengua y el hocico. Los propietarios deben estar atentos a síntomas como hinchazón del hocico, salivación excesiva, dificultad para tragar, picor intenso, urticaria, vómitos, letargo, pérdida de apetito, dificultad para masticar o cambios en los ojos.
Ante cualquier síntoma, solicite asistencia médica o veterinaria.
Los síntomas aparecen en cuestión de minutos u horas y deben tratarse de inmediato, ya que pueden acarrear consecuencias graves o incluso la muerte.







