"El traslado está previsto que comience el 25 de marzo, por un período de cuatro meses, siempre en función del avance de las obras", explica a Lusa la empresa, responsable del proyecto que forma parte de la nueva Línea Rubí del metro.

En una respuesta escrita, Metro do Porto subraya que esta medida "siempre ha sido claramente consensuada" con la asociación de vecinos del barrio, con la que ha dialogado, y está incluida en la Decisión sobre la Conformidad Ambiental del Proyecto de Ejecución (DCAPE).

Metro ha estado "trabajando en la búsqueda de soluciones de realojo adaptadas a las características de cada uno de los 13 hogares implicados en esta operación", para garantizar "plenas condiciones de seguridad, confort y dignidad" en las viviendas donde permanecerán mientras las obras les resten seguridad para seguir viviendo en sus casas del barrio.

El contacto inicial para proponer dos soluciones de realojo temporal tuvo lugar en febrero, aclaró la empresa, y los residentes tenían la opción de elegir ellos mismos su nuevo lugar de residencia o dejar que la empresa eligiese, con "todos los costes de realojo a cargo" de Metro do Porto.

El 3 de marzo, la CDU de Oporto había pedido "dignidad" para los residentes afectados por la construcción del puente Ferreirinha, reclamando "soluciones justas" para quienes tengan que abandonar sus casas por los riesgos que entraña el tablero del puente.

La coalición PCP/PEV había solicitado que los residentes fueran realojados "cerca del barrio", con pleno apoyo para el transporte de mercancías, garantías de realojamiento por escrito, pago de servicios y otras ayudas.

La Línea Rubí, con 6,4 kilómetros y ocho estaciones, incluye un nuevo paso sobre el río Duero, el puente D. Antónia Ferreira "a Ferreirinha", que estará reservado exclusivamente al tráfico de metro, peatones y bicicletas.

En Gaia, las estaciones previstas para la Línea Rubí son Santo Ovídio, Soares dos Reis, Devesas, Rotunda, Candal y Arrábida, y en Oporto, Campo Alegre y Casa da Música.

El proyecto debe estar terminado a finales de 2026, pero una fuente de Metro do Porto ya ha admitido a Lusa que no se espera que el puente esté terminado hasta 2027.

El proyecto tiene un coste de 487,9 millones de euros, financiados por el Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR) y los Presupuestos Generales del Estado (OE).