La decisión fue tomada por funcionarios de la UE, cuyo objetivo es reducir y, en última instancia, eliminar el uso de plásticos de un solo uso en el sector hostelero.

El objetivo es que hoteles y restaurantes sustituyan las bolsitas individuales por dispensadores murales que puedan rellenarse con envases reutilizables o, en el caso de los restaurantes, que utilicen únicamente el envase original para productos como salsas y condimentos.

El cambio no será inmediato, pero se espera que a partir de 2030 los establecimientos ya no puedan ofrecer envases de un solo uso.

De momento, a partir del 12 de agosto, la aplicación de estas nuevas normas comenzará de forma gradual, mientras los Estados miembros se adaptan a las nuevas políticas y sistemas.

El objetivo de esta decisión es aumentar la reutilización y el reciclado de productos, con lo que también se responsabilizará más a los productores de la reducción de plástico en toda la UE.

En un artículo sobre el tema, Euro Weekly News aconseja a los viajeros que empiecen a llevar sus propios artículos de aseo o, si no es posible, que comprueben antes de viajar qué productos se suministran en los hoteles para poder prepararse de antemano, ya que las prácticas habituales del sector van a cambiar en breve.