Pequeños cambios en el estilo de vida, como dormir más, hacer ejercicio ligero y mejorar la dieta, pueden reducir el riesgo cardiovascular en torno a un 10%. El estudio recomienda de ocho a nueve horas de sueño por noche para una salud cardiaca óptima.
Créditos: Unsplash; Autor: Patty Brito;
El estudio analizó los datos de más de 53.000 adultos de mediana edad durante un periodo de ocho años. Los investigadores descubrieron que combinar varios cambios pequeños, como una actividad moderada como caminar, montar en bicicleta y movimientos cotidianos similares, tenía un mayor impacto que centrarse en un cambio importante. Los investigadores describieron el impacto de los pequeños cambios como "sorprendentemente grande" para la salud cardiovascular.








