El decreto, firmado por la Ministra de Sanidad, establece un plan nacional para hacer frente a los problemas sanitarios estacionales. Abarca la preparación, la respuesta y la revisión del modo en que el sistema sanitario aborda cada año los problemas previstos.
Cuatro niveles de riesgo
El modelo establece cuatro niveles de riesgo: verde (preparación), amarillo (vigilancia reforzada), naranja (respuesta reforzada) y rojo (emergencia), correspondiendo cada nivel a medidas graduadas, como el aumento de la capacidad hospitalaria, la movilización de personal, la reorganización de las vías de atención y el aplazamiento de la atención no urgente.
Los equipos nacionales y locales realizan un seguimiento activo de los indicadores epidemiológicos, meteorológicos y de demanda de asistencia sanitaria. Publican informes semanales y comunican mensajes específicos de salud pública para garantizar que la población esté informada.
Periodos estacionales
El Gobierno destaca que esos periodos estacionales, especialmente el invierno y el verano, requieren que el SNS ofrezca respuestas planificadas, coordinadas y oportunas para proteger a la población y mantener la capacidad asistencial.
Vulnerabilidad de Portugal
Destaca que Portugal es especialmente vulnerable a fenómenos meteorológicos extremos, como frío intenso, olas de calor, incendios forestales y lluvias torrenciales, que pueden afectar significativamente a la salud pública y a la demanda de asistencia médica.
La orden afirma que el desarrollo y la utilización de planes estacionales para invierno y verano han demostrado la importancia de planificar con antelación, trabajar juntos y disponer de medios eficaces para supervisar y coordinar todas las partes del sistema sanitario.
Fortalecimiento de los sistemas sanitarios
En este contexto, señala que reforzar la capacidad de preparación, anticipación y respuesta del sistema sanitario ante los riesgos estacionales es una prioridad para el Gobierno, en el marco de la protección de la salud pública y el fortalecimiento de la resiliencia del Servicio Nacional de Salud (SNS).
Planes de transición
Es importante la transición de dos planes separados para invierno y verano a un modelo coherente que integre la preparación, respuesta y recuperación a lo largo del ciclo anual, garantizando una mejor coordinación y un uso más eficiente de los recursos. La orden dice que el plan de salud debe centrarse en las personas, especialmente en las de mayor riesgo. Debe responder en función de los niveles de riesgo, garantizando un sólido trabajo en equipo de todo el sistema sanitario y con otras partes interesadas, especialmente protección civil. El plan se elabora cada año.
Plan Nacional
Los principales organismos sanitarios elaboran un Plan Nacional que se publica en el sitio web del SNS antes del 31 de marzo de cada año.
El modelo también incluye Planes Locales, elaborados por las Unidades Locales de Salud, los Institutos Portugueses de Oncología y otros establecimientos sanitarios y proveedores de servicios del SNS, aprobados por la DGS y la DE-SNS antes del 30 de abril de cada año, y difundidos internamente por los organismos respectivos a los socios pertinentes. Los Planes Nacionales y Locales están activos desde el 1 de mayo hasta el 30 de abril del año siguiente.







