Una encuesta realizada por la prefectura del distrito de Faro apunta a 100 construcciones e intervenciones urbanísticas llevadas a cabo sin licencia ni autorización municipal, entre las que se incluyen casas móviles prefabricadas, casas de madera, casas modulares y contenedores marítimos.
En declaraciones a Lusa, Filomena Sintra afirmó que el 95% de estas ocupaciones pertenecen a personas que "eligieron, por iniciativa propia, y no por falta de alternativas", que el municipio de Castro Marim instalara estas casas.
La edil aclaró que "el 70% de estas ocupaciones no son susceptibles de licencia" y que, en estos casos, los servicios municipales avisan a los propietarios para que lleven a cabo la demolición y restablezcan las condiciones previas a la ocupación.
Uso de recursos municipales
Los trabajos se llevarán a cabo con recursos municipales, que cubrirán los costes de las demoliciones, con posterior reembolso si los propietarios no pagan, añadió, destacando que el proceso implica a las áreas jurídica, social y urbanística del municipio.
Según Filomena Sintra, se trata de un proceso "exigente en términos administrativos y jurídicos", y es necesario distinguir entre "viviendas propias y permanentes" y ocupaciones realizadas por "personas que eligen el territorio para permanecer aisladas de las zonas urbanas" y estar cerca de la naturaleza.
Problemas de gestión colectiva
El responsable advirtió de que esta "elección individual conlleva graves problemas de gestión colectiva", apuntando a ámbitos como la Protección Civil y la lucha contra incendios, el acceso a la sanidad pública o la gestión social.
"No sabemos quiénes son los hogares, y luego, en una situación de emergencia, no forman parte de ningún plan de intervención", argumentó, subrayando que muchos están en "zonas dispersas, escondidas, sin acceso cualificado", y ayudarles supondría dejar atrás algunas de las 100 viviendas legales repartidas por el municipio.
La alcaldesa subrayó que la mayoría de los hogares en esta situación no están compuestos por "personas que no tenían otra solución habitacional", sino por propietarios que eligieron el municipio como forma de vida.
Filomena Sintra también dijo que hay casos de personas que solicitan agua o electricidad para pozos y luego colocan una vivienda modular móvil en el terreno, o de propietarios que retiran los módulos cuando el ayuntamiento los inspecciona y los vuelven a colocar más tarde.
Fuera de la ley
"Ni en Castro Marim, ni a nivel nacional, existe un marco legal para este tipo de ocupación, al margen de las normas urbanísticas [...]. Por lo tanto, es un problema de gestión del suelo, es un problema de prevención y catástrofe, por parte de Protección Civil, y luego es un problema social que se traduce en una gran injusticia para las familias que hacen un gran esfuerzo para pagar los costes de la vivienda [...], que están sujetas a las normas", consideró.
Muchos utilizan la dificultad que existe actualmente para acceder a una vivienda, tanto en el país como en el Algarve, para "invocar derechos" de ocupación del territorio, pero el Ayuntamiento no puede permitir viviendas ilegales dispersas y está avisando a los propietarios para legalizar la situación, en los casos susceptibles de legalización, o para proceder a su demolición.
Acceso a la vivienda
Filomena Sintra dijo que sabe que el acceso a la vivienda es uno de los problemas que más preocupa a la población y garantizó que está comprometida con la búsqueda de soluciones viables para abordar este problema, pero insistió en que la respuesta no puede ser una ocupación sin reglas.
"Da la impresión de cierta impunidad [...], pero un día puede traducirse en un problema grave. Y los que venden los terrenos y los que hacen de intermediarios en las ventas de terrenos y venden las casas también tienen una forma muy simplista de hacerlo", lamentó el alcalde.






