A las 7 de la mañana, una fuente de la Federación de Sindicatos de Transportes y Comunicaciones (FECTRANS) ha declarado a Lusa que la huelga se justifica por el incumplimiento de los acuerdos firmados en 2019, sobre todo en materia de formación y organización del trabajo, y ha negado que estén en juego subidas salariales.

"La participación ha sido total por parte de los trabajadores incluidos en los preavisos de huelga: inspectores y supervisores de tracción, puesto de mando central y sala de control de energía", explicó a Lusa la responsable sindical Sara Sigló.

La representante sindical afirmó que, "en el pleno del miércoles [8 de abril] -que finalizó esta madrugada-, los trabajadores presentaron aún más cuestiones que les distancian de la propuesta de la empresa y llevarán sus reivindicaciones a la compañía, en un intento de acercar posturas."

"La huelga finaliza en la medianoche del viernes [10 de abril], estando previsto que el Metro funcione con normalidad a partir de las 6.30 horas de ese día", concluyó.

La huelga no tiene decretados servicios mínimos, según una decisión del Tribunal Arbitral constituido en el Consejo Económico y Social, que sólo determinó la prestación de servicios necesarios para la seguridad y el mantenimiento de equipos e instalaciones.

Ese organismo determinó que se deben garantizar tres trabajadores en el puesto de mando central, preferentemente un inspector de circulación, un supervisor de circulación y un supervisor de la sala de control y energía, debidamente identificados por los sindicatos.

Los trabajadores del metro habían anunciado previamente su intención de hacer huelga también el 14 de abril.