El país registró el segundo mayor aumento del precio de la vivienda de toda la Unión Europea entre 2015 y 2025.
Aumento del valor de venta
Según datos recientes de Eurostat, el valor de las ventas en el país se disparó un 180% en un periodo de 10 años, lo que significa que el coste de la vivienda casi se triplicó. Este crecimiento meteórico sitúa al mercado nacional en un nivel de revalorización sólo superado por Hungría, donde los precios se triplicaron con creces (+290%), y por delante de otros mercados en rápido ascenso como Lituania (+168%) y Bulgaria (+157%).
Presión inflacionista
El fenómeno portugués se produce en un contexto de presión inflacionista en el sector a nivel continental, pero con una intensidad muy superior a la media europea.
Mientras que el aumento medio acumulado en la Unión Europea fue del 64,9% en la última década, Portugal registró una trayectoria casi tres veces más rápida. En el último trimestre de 2025, la tendencia al alza se mantuvo fuerte, con un crecimiento de los precios del 5,5% en la UE, superando ligeramente el aumento del 3,2% registrado en el mercado de alquiler.
Percepción de los bienes inmuebles
Esto refuerza la percepción de los bienes inmuebles como refugio seguro y activo de inversión, a pesar de las dificultades de accesibilidad para las familias.
Esta escalada de precios ha suscitado un intenso debate sobre el equilibrio entre la inversión extranjera, que ha impulsado la demanda, y el derecho a la vivienda para los autóctonos. Mientras que la revalorización del 180% demuestra la fortaleza del sector en Portugal, las críticas se centran en la creciente brecha entre los costes inmobiliarios y los ingresos medios.
Necesidad de ampliar la oferta
A pesar de la inestabilidad mundial, la resistencia del mercado subraya la urgente necesidad de ampliar la oferta de vivienda. La persistencia de precios elevados dificulta cada vez más el asentamiento de los jóvenes y la clase media en los grandes centros urbanos.







