Con una producción superior a 341.000 unidades, entre turismos, vehículos comerciales y vehículos pesados, Portugal ascendió al noveno puesto de la clasificación europea.
Este logro pone de manifiesto tanto la resistencia de las fábricas portuguesas como los retos estructurales a los que se enfrenta la industria italiana, afectada por el descenso de la demanda interna y los retrasos en el lanzamiento de nuevos modelos.
Este éxito se debe a un modelo de crecimiento orientado a la exportación, que representa el 97,8% de la producción total. Los vehículos ensamblados en Portugal se envían principalmente a Alemania, Francia, España e Italia, lo que subraya el papel estratégico del país en las cadenas de valor mundiales.
A nivel nacional, el crecimiento también es evidente: en marzo de 2026, las matriculaciones de vehículos nuevos aumentaron un 9,1%, y los vehículos electrificados representaron el 74,3% de esas matriculaciones. Hélder Pedro, Secretario General de ACAP, señala que el aumento del coste de la energía, influido por la inestabilidad en Oriente Medio, puede acelerar el cambio hacia alternativas a los combustibles fósiles.
A pesar de estos resultados récord, el sector se enfrenta a importantes retos, como la creciente competencia de las marcas chinas y los elevados costes logísticos.
Fabricantes europeos como Peugeot, Mercedes-Benz y BMW siguen liderando las ventas, pero marcas como MG (+172,9%) y BYD están ganando rápidamente cuota de mercado mediante estrategias agresivas y modelos híbridos.







