Con esta medida se pretende evitar que los pasajeros pierdan vuelos.
Se han formado largas colas desde que el Sistema de Entradas y Salidas (SES) entró en pleno funcionamiento en toda la Unión Europea el 10 de abril.
El portavoz de la PSP, Sérgio Soares, declaró que la suspensión tiene un objetivo.
Las salidas siguen ahora el modelo de seguridad tradicional, sin recogida de fotos ni huellas dactilares. Los datos biométricos siguen siendo obligatorios a las llegadas.
Este enfoque pretende equilibrar los requisitos de seguridad de Schengen con la necesidad de operaciones eficientes en los aeropuertos Humberto Delgado, Francisco Sá Carneiro y Gago Coutinho. Los tiempos de espera han alcanzado varias horas, lo que ha causado gran preocupación entre los viajeros extracomunitarios.
No es la primera vez que el sistema SES, implantado por fases desde octubre de 2025, provoca importantes atascos en Portugal. En diciembre, el Gobierno introdujo medidas de contingencia en el aeropuerto de Lisboa. El objetivo era reducir la presión sobre las llegadas.
Expertos y autoridades aeroportuarias han criticado la complejidad tecnológica del sistema. Señalaron que, aunque sustituye los sellos por un registro digital, ha resultado incompatible con los picos de tráfico aéreo. El PSP es responsable de garantizar que los tiempos de espera no superen las expectativas de la policía. Su objetivo es proteger el derecho de los pasajeros a embarcar a tiempo en un sistema que aún lucha por alcanzar su plena madurez operativa en 2026.






