A pesar de haber aumentado su capacidad de tramitación de solicitudes gracias a la nueva Estructura de Misión, el barómetro de Consumers Trust Labs muestra que las reclamaciones contra la entidad aumentaron un 36,96% en el primer trimestre, totalizando 504.
Este escenario expone una profunda crisis de confianza, con el Índice de Satisfacción en sólo 17,2 puntos sobre 100, situando la reputación de la agencia como un riesgo sistémico para el atractivo y la competitividad de Portugal en el mercado mundial de talentos.
El análisis detallado de las quejas muestra que el foco de insatisfacción se ha desplazado: los procesos administrativos y la documentación representan ahora el 41,47% de las críticas, superando a las quejas sobre el servicio directo al cliente.
Los ciudadanos señalan graves fallos en la validación de datos y retrasos en la expedición de permisos de residencia, mientras que la falta de transparencia y las dificultades para contactar con la agencia (35,52%) siguen alimentando la percepción de ineficacia.
Con una tasa de respuesta de sólo el 12,7% y una tasa de resolución del 13,6%, AIMA se consolida en el "Top 3" de las entidades públicas más reclamadas, junto a IHRU e IMT, poniendo de manifiesto que la modernización tecnológica no ha ido acompañada de una comunicación eficaz.
El reto inmediato de AIMA es ser más proactiva aumentando la transparencia sobre el estado de las solicitudes para los ciudadanos. Esto debe hacerse junto con la mejora de la eficiencia de sus plataformas digitales, que actualmente tienen una tasa de fracaso del 6,15%, para construir la confianza del público. Si no se actúa, se corre el riesgo de comprometer la reputación de Portugal como destino para la movilidad internacional.








