En respuesta al diputado del partido Chega, Ricardo Reis, que interrogó a la ministra sobre los datos del Informe Anual de Seguridad Interior (RASI), Margarida Balseiro Lopes rechazó la existencia de un vínculo entre delincuencia e inmigración, subrayando que no hay datos que avalen tal asociación.
"No existe ninguna correlación entre inmigración y delincuencia", afirmó la Ministra, durante una comparecencia parlamentaria en la comisión parlamentaria de Asuntos Constitucionales, Derechos, Libertades y Garantías, añadiendo que la generalización de este discurso no se corresponde con la realidad.
El Ministro subrayó la responsabilidad adicional de los diputados electos, recordando que las palabras pronunciadas en la esfera pública pueden repercutir en la sociedad e influir en los comportamientos.
"Yo fui diputada, y las palabras de los diputados tienen un peso enorme, sobre todo cuando pueden amplificar comportamientos que ponen en riesgo a personas que no tienen nada que ver con este tipo de generalizaciones", afirmó.
Margarida Balseiro Lopes advirtió de que este tipo de discurso puede contribuir en última instancia a la hostilidad o la agresión hacia las comunidades, y abogó por un enfoque basado en los hechos y en el respeto de los derechos humanos.
La Ministra reiteró que la protección de la dignidad y la seguridad de las personas debe ser una prioridad, pero señaló que este objetivo no puede vincularse a la inmigración sin una base fáctica.
"Cualquier comportamiento que atente contra la dignidad, la seguridad y la vida de las mujeres es intolerable, pero esto no se puede decir vinculando la conversación a la inmigración, porque objetivamente no tenemos datos que avalen esta correlación", afirmó.
La ministra también subrayó que la única "línea roja" que debe guiar el debate político son los derechos humanos, y pidió una discusión responsable basada en información veraz.







