Esfuerzo previsto
Durante una comparecencia ante el grupo de trabajo de la Comisión de Medio Ambiente y Energía sobre el apagón del 28 de abril de 2025, Maria da Graça Carvalho explicó que el importe refleja el esfuerzo previsto por el Gobierno para reforzar la resistencia del sistema eléctrico nacional y reducir la probabilidad de otro fallo a gran escala.
"Vamos a autorizar, lo que está sobre la mesa pero aún no es una decisión definitiva, unos 4.000 millones de euros para la red, es decir, tanto para la red de transporte, que lleva la electricidad a largas distancias en alta tensión, como para la red de distribución, que lleva la electricidad a los hogares y las empresas", añadió.
Distribución del dinero
Según detalló, de este total: 3.040 millones de euros corresponden a la distribución; 497 millones de euros a proyectos básicos de la red de transporte; 775 millones de euros a proyectos complementarios; y 133 millones de euros a una aprobación extraordinaria ya autorizada.
Respuesta al apagón
El ministro enmarcó este esfuerzo financiero en la respuesta al apagón, argumentando que el objetivo es reforzar la robustez del sistema eléctrico y acelerar la capacidad de recuperación en caso de un nuevo fallo.
Garantizar una recuperación más rápida
La ministra añadió que, en caso de producirse un nuevo incidente, la prioridad es garantizar una recuperación más rápida del sistema y una mayor autonomía de las infraestructuras críticas, apuntando al refuerzo de los apagones programados ("blackouts") y a la realización de más pruebas de resistencia del sistema.
Afirmó que ningún país puede eliminar todos los riesgos de este tipo de sucesos, pero es posible reducir la probabilidad y mejorar la respuesta.
Señaló que, como se ha visto en Estados Unidos e Italia, los países pueden estar mejor preparados, pero ninguno lo está del todo.
Medidas tras el apagón
Entre las medidas adoptadas tras el apagón, la ministra recordó que el Gobierno anunció el 28 de junio "31 medidas", entre ellas una inversión de 137 millones de euros para "mejorar el funcionamiento y control de la capacidad de la red eléctrica".
Otra línea de actuación pasa por el almacenamiento en baterías. Según el ministro, la licitación actual se ha ampliado tras un aumento de la financiación del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR), con lo que la cantidad total disponible asciende a 180 millones de euros.
"En estos momentos disponemos de 180 millones de euros del PRR para baterías", dijo, y añadió que la licitación está abierta hasta el 23 de abril.
Proyectos futuros
La ministra también mencionó que el Gobierno tiene previsto destinar 25 millones de euros, financiados por el programa Sostenible 2030, a proyectos piloto que utilicen baterías y energías renovables para autoconsumo en infraestructuras críticas, como unidades sanitarias, residencias de ancianos, cuerpos de bomberos y otros servicios esenciales.
Además, explicó que se decidió mantener cuatro centrales con capacidad de "blackstart" -el arranque autónomo de centrales sin apoyo externo de la red- en lugar de sólo dos, como estaba previsto inicialmente en el proceso de REN.
Explicó que antes del apagón, la REN ya había convocado un concurso para sustituir las dos "blackstarts" existentes por otras dos nuevas.
Sin embargo, tras el incidente, el Gobierno decidió mantener las cuatro infraestructuras simultáneamente. Además de Tapada do Outeiro y Castelo de Bode, se reforzaron Baixo Sabor y Alqueva.
La ministra defendió que el refuerzo de los "blackstarts", la ampliación del almacenamiento y las inversiones en la red deben considerarse seguros de resistencia, pero admitió que todas estas opciones tienen repercusiones económicas y tarifarias.
Maria da Graça Carvalho también subrayó que una de las prioridades es garantizar una mayor autonomía a las infraestructuras críticas durante futuros incidentes, a saber, hospitales, centros de salud, residencias de ancianos, cuerpos de bomberos y servicios de emergencia y rescate.








