Situado en la Alameda Pêro da Covilhã, en el centro de la ciudad de Covilhã, este nuevo supermercado supone un estreno estratégico para la marca española, marcando su llegada al distrito de Castelo Branco.

El espacio cuenta con una superficie de venta de 1.900 m², equipada con las secciones habituales de charcutería, pescadería, platos preparados y panadería, y ha creado 65 nuevos puestos de trabajo locales con contratos indefinidos desde el primer día, lo que eleva a más de 7.500 el número total de empleados de la empresa en el país.

Esta inversión se produce en un momento de fuerte consolidación financiera de la cadena en Portugal, que registró unos beneficios de 26 millones de euros en 2025, más del triple que los resultados del año anterior. En el último ejercicio, las ventas de Mercadona en el mercado portugués aumentaron un 18%, alcanzando los

2.092 millones de euros, impulsadas por la apertura de nueve nuevas tiendas y el funcionamiento del centro logístico de Almeirim, el mayor de la Península Ibérica.

Desde su entrada en Portugal en 2019, el grupo ha invertido más de 1.230 millones de euros, manteniendo una red de aproximadamente 1.000 proveedores nacionales a los que compró productos por valor de 1.500 millones de euros solo el año pasado.

La estrategia de Mercadona para 2026 sigue centrada en la proximidad y la calidad del empleo, consolidando Portugal como su único mercado internacional.

Con la apertura de la unidad de Covilhã, la empresa reafirma su apuesta por la expansión en el interior del país, garantizando que el 85% de sus productos procedan de proveedores ibéricos. Este nuevo hito en la región de Beira Baixa demuestra la resistencia del modelo de negocio de la minorista, que ha transformado la operación portuguesa en un motor de rentabilidad y crecimiento sostenido dentro del grupo liderado por Juan Roig.