En un comunicado, la PM anunció que durante la operación de inspección en el estuario del río Tajo, como parte de la lucha contra la recolección ilegal de almejas japonesas, "también se detectaron varias irregularidades, a saber, la falta de registro de buques y motores, y también se incautaron artes de pesca utilizadas en la recolección ilegal".

La Policía Marítima subrayó que sigue "comprometida en la lucha contra este fenómeno", que amenaza la sostenibilidad de los recursos naturales y supone un riesgo para la salud pública, derivado de la introducción en el mercado de productos carentes de controles sanitarios y prohibidos por la ley.

"La protección del mar es una responsabilidad colectiva y la Policía Marítima seguirá velando para que el futuro de estos recursos no se vea comprometido por prácticas ilegales", añadió.

La operación implicó una combinación de recursos navales y terrestres, movilizando diversas capacidades operativas de la Policía Marítima.