Según información de la Comisión Europea, Portugal (al igual que Grecia y Malta) no ha transpuesto a su legislación nacional la Directiva 2023/2413, que se refiere a la aceleración de la transición energética hacia fuentes renovables y al desarrollo de energías limpias en todos los sectores de la economía.

Las normas reforzadas introducen medidas para promover la expansión de las energías renovables, como facilitar la integración del sistema energético mediante la electrificación y el hidrógeno renovable, y adoptar salvaguardias para garantizar una producción de bioenergía más sostenible.