Según un estudio citado por Reader's Digest, las cajas y bandejas de seguridad de los aeropuertos son las superficies más contaminadas de toda la terminal, mostrando tasas más altas de material genético vírico que cualquier otro lugar analizado, incluidos los aseos.
Según el Dr. Steven Goldberg, alrededor del 50% de estas bandejas contienen restos de virus respiratorios, gastrointestinales y otros patógenos que pueden sobrevivir durante horas o días sin desinfectarse.
Por este motivo, los expertos advierten de que nunca se deben colocar objetos que entren en contacto con la cara, como auriculares y cascos, directamente sobre estas superficies, ya que sirven de puente directo para que los gérmenes entren en los oídos, la nariz y la boca.
El mismo cuidado debe aplicarse a los teléfonos móviles, las tabletas y las gafas de sol, que se manipulan constantemente y se colocan contra la cara, así como a objetos sensibles como medicamentos, carteras y almohadas de viaje.
La recomendación fundamental para evitar el contacto con virus como el rinovirus o el coronavirus es guardar todos estos objetos dentro del bolso o la mochila (o en un bolsillo de la chaqueta con cremallera) antes de colocarlos en la cinta transportadora de seguridad.
Al utilizar su equipaje como barrera protectora, evitará que sus efectos personales absorban la carga bacteriana del fondo de las cajas.
Si el contacto directo es inevitable, es fundamental desinfectar los objetos después y, sobre todo, lavarse las manos antes de consumir cualquier alimento o bebida tras pasar por la zona de seguridad.







