En su informe "Los 50 mejores destinos ecoturísticos del mundo para 2026", la publicación destaca un importante cambio en el comportamiento de los viajeros, impulsado por la creciente concienciación medioambiental y el deseo de vivir experiencias más significativas y basadas en la naturaleza. Respaldado por las opiniones del equipo editorial de TTWy más de 25 millones de lectores, el informe apunta a un sector en auge que se espera que alcance el billón de dólares en 2035.

Portugal destaca

En el centro de esta transformación está el alejamiento del lujo tradicional en favor de la sostenibilidad, la conservación y la auténtica conexión local.

Entre los pesos pesados mundiales -desde el Parque Nacional de Yellowstone a la Gran Barrera de Coral-, Portugal se asegura un lugar en la lista con el Parque Nacional de Peneda-Gerês, que ocupa el puesto 36 en el ranking mundial.

Es el único parque nacional del país y un claro ejemplo de cómo el ecoturismo se pone en práctica sobre el terreno. El Parque Nacional de Peneda-Gerês es conocido por sus escarpados paisajes montañosos, sus ríos cristalinos y su rica biodiversidad, al tiempo que apoya a las comunidades locales mediante un turismo sostenible a pequeña escala. Los visitantes se sienten atraídos por actividades como el senderismo, la observación de la fauna y la estancia en aldeas tradicionales, que reflejan un planteamiento de viaje de bajo impacto.

Un cambio global en los viajes

La tendencia es clara. Los destinos se valoran no sólo por su belleza, sino por cómo la protegen.

Desde la selva amazónica hasta las islas Galápagos, la lista muestra lugares donde los esfuerzos de conservación, las infraestructuras renovables y la participación de la comunidad local están dando forma a los modelos turísticos.

Según TTW, los viajeros buscan cada vez más

- una conexión más profunda con la naturaleza

- experiencias que apoyen a las comunidades locales

- destinos que den prioridad a la responsabilidad medioambiental

Como señala Anup Kumar Keshan, redactor jefe de TTW, viajar ya no consiste sólo en visitar, sino en contribuir. Ese cambio de mentalidad es lo que está impulsando el ecoturismo a la vanguardia de las decisiones globales sobre viajes.