Según el informe, que analizó más de 9,5 millones de vuelos en 46 aeropuertos de todo el continente durante 2025, el aeropuerto del norte registró una tasa de retraso del 5,31% en los vuelos con retrasos superiores a 60 minutos, lo que se traduce en un tiempo medio de espera de 109,45 minutos en estos casos.
Esta inestabilidad en el tráfico aéreo del norte está impulsada principalmente por las conexiones con Lisboa, Madrid y Ámsterdam, que se identifican como las rutas que más contribuyen a este escenario de incumplimiento.
Curiosamente, el aeropuerto de Lisboa presenta una estadística singular que lo sitúa en 11ª posición, justo fuera del "Top 10", ya que, a pesar de registrar la mayor proporción de vuelos retrasados de toda la muestra (7,17%), la gravedad del retraso fue comparativamente menor, con un tiempo medio de espera de 101,7 minutos.
En el contexto europeo, el estudio identificó al aeropuerto de Manchester como el peor, seguido de Palma de Mallorca y Cracovia, destacando este último por la gravedad de sus retrasos, con una media de 138,23 minutos.
Anton Radchenko, CEO de AirAdvisor, subraya que estos resultados cuestionan la percepción de que los grandes hubs son los más caóticos, revelando que los aeropuertos de tamaño medio, como el de Oporto, son más vulnerables a retrasos difíciles de absorber bajo presión porque carecen de la misma capacidad de recuperación que los grandes aeropuertos internacionales.







