Según datos en tiempo real de ANA Aeroportos, se registraron 17 cancelaciones, siete salidas y diez llegadas, y 14 vuelos desviados a otros destinos.
Los aviones que no pudieron completar el aterrizaje se vieron obligados a desviarse a aeropuertos como Lisboa, Oporto, Faro y Porto Santo, así como a las Islas Canarias, entre ellas Tenerife, Lanzarote y Las Palmas.
Estas interrupciones, que afectaron a cientos de pasajeros con conexiones a ciudades como Londres, París y Frankfurt, se deben a unas condiciones meteorológicas adversas que impidieron la visibilidad en la zona de aproximación a la pista.
El escenario meteorológico presentaba un techo de nubes bajo y precipitaciones intensas, creando una "cortina de lluvia" que dificultaba las maniobras.
A última hora de la tarde, varios aviones permanecían en el aire realizando maniobras de espera en previsión de una mejora de las condiciones de seguridad que permitiera el aterrizaje final y evitara nuevas cancelaciones.








