Tras un comienzo positivo en enero, el ritmo de creación de empresas disminuyó en los meses siguientes, afectando a la mayoría de los sectores, siendo la Agricultura el que registró el descenso más acusado del periodo (-37%), seguido del Comercio minorista y el Transporte. Por el contrario, la Construcción y las Tecnologías de la Información contrarrestaron la tendencia negativa, con un crecimiento del 7,7% y el 8,4%, respectivamente, impulsados por la actividad inmobiliaria y la informática.

En cuanto a la estabilidad del sector empresarial, los datos revelan que los cierres disminuyeron un 24% hasta abril, totalizando 3.736 disoluciones, siendo el sector Minorista el que registró la mayor reducción en este indicador, aunque áreas específicas como el comercio electrónico y la fabricación de calzado registraron aumentos anormales en las disoluciones.

Sin embargo, las insolvencias invirtieron la tendencia del año anterior, aumentando un 7,8% hasta 701 nuevos procedimientos, afectando principalmente a la Construcción y a la industria textil, señalando nuevos focos de presión económica en estos sectores.