El Fondo Monetario Internacional(FMI) ha advertido de que las medidas gubernamentales diseñadas para ayudar a los jóvenes a adquirir una vivienda en Portugal pueden estar contribuyendo a la crisis inmobiliaria del país.
Según informan idealista y Jornal de Negócios, el FMI afirma que medidas de apoyo como las garantías hipotecarias públicas y las exenciones fiscales sobre el Impuesto Municipal de Transmisiones Patrimoniales (IMT) y el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IS) corren el riesgo de agravar las presiones existentes en el mercado al estimular la demanda sin abordar la escasez de oferta.
La evaluación forma parte de la evaluación anual de la economía portuguesa realizada por el FMI en virtud del Artículo IV, que examina las condiciones económicas de los Estados miembros.
En su declaración final, publicada el 6 de mayo, el FMI afirmó que las medidas de apoyo a los compradores de su primera vivienda "pretenden mejorar la asequibilidad", pero actualmente no están sujetas a la comprobación de recursos, al tiempo que "estimulan la demanda y contribuyen al agravamiento de los desequilibrios".
La organización sugirió que las ayudas a los jóvenes compradores que adquieran una primera residencia se vinculen a los niveles de renta y patrimonio, de forma similar a otras prestaciones sociales.
La demanda de vivienda sigue aumentando
El FMI también destacó las presiones más generales que afectan al mercado inmobiliario portugués, argumentando que la demanda ha aumentado significativamente debido a los cambios demográficos, el aumento de los ingresos y la demanda extranjera sostenida.
Según el informe, la oferta de vivienda no ha podido seguir el ritmo de la demanda, lo que ha contribuido al aumento de los precios de los inmuebles y a la preocupación por la asequibilidad en todo el país.
El FMI señaló que las soluciones deberían centrarse en aumentar la disponibilidad de viviendas, lo que incluye facilitar la construcción de nuevas viviendas y animar a los propietarios de inmuebles vacíos o de viviendas de alquiler a corto plazo a colocar sus viviendas en el mercado de alquiler a largo plazo.
La asequibilidad de la vivienda sigue siendo una de las cuestiones económicas y sociales más debatidas en Portugal, sobre todo en los centros urbanos, donde tanto los precios de los alquileres como los de los inmuebles han subido mucho en los últimos años.







