Conocido como 2026 JH2, el objeto ha sido clasificado como Objeto Cercano a la Tierra (NEO), lo que significa que su órbita lo acerca al planeta durante parte de su viaje a través del Sistema Solar.

Según las estimaciones actuales, el asteroide pasará a una distancia de aproximadamente una cuarta parte de la distancia media entre la Tierra y la Luna. A pesar de la cercanía en términos astronómicos, la NASA afirma que no existe riesgo de impacto.

Los científicos creen que el asteroide mide aproximadamente la altura de un edificio de tres a cinco plantas. Aunque relativamente pequeño a escala cósmica, los expertos señalan que un objeto de este tamaño podría causar daños significativos si entrara en la atmósfera de la Tierra, como ocurrió con el meteorito de Cheliábinsk sobre Rusia en 2013.

Las agencias espaciales internacionales vigilan regularmente los sobrevuelos cercanos de asteroides como parte de sus esfuerzos por seguir las trayectorias orbitales y mejorar los sistemas de defensa planetaria.

El proyecto italiano Telescopio Virtual retransmitirá el acontecimiento en directo a través de Internet, aunque no se espera que el asteroide en sí sea visible sin un equipo especializado.