El Ayuntamiento ha esbozado medidas estructurales para racionalizar el tráfico y mejorar el acceso a la playa, presentando un modelo que favorece el transporte público y la sostenibilidad medioambiental. Este planteamiento establece un servicio de lanzaderas y una regulación estricta del acceso rodado a la playa.

El plan introduce dos grandes zonas de aparcamiento periférico para apoyar la nueva red de transporte público, que trasladará a los veraneantes hasta la playa.

La gestión del tráfico incluye la construcción de una nueva rotonda y la instalación de un sistema de control de acceso al acantilado. Además, un "vaivém" -servicio exclusivo de lanzadera- transportará a los visitantes a la playa, reduciendo la dependencia del vehículo privado.

Este sistema se reforzará con paneles informativos digitales que informarán en tiempo real de la ocupación del aparcamiento y bloquearán la entrada cuando se alcance la capacidad máxima de la zona.

El Ayuntamiento de Almada afirma que la seguridad pública y la preservación del ecosistema son la base de esta iniciativa.

El municipio subraya la necesidad de armonizar el espacio público, garantizando que la nueva estructura sirva a todos, desde los residentes y veraneantes hasta los pescadores y propietarios de negocios locales que dependen de las actividades en la playa.

Está previsto que las obras comiencen en los próximos meses. El ayuntamiento destaca la flexibilidad del plan, que permite modificaciones en tiempo real en función de las necesidades que surjan durante la temporada de baño.

Aunque los cambios iniciales se aplicarán de inmediato, el municipio pretende tener el modelo de movilidad totalmente desarrollado y consolidado para el verano de 2027, haciendo de Fonte da Telha un destino más seguro y accesible.