El 8 de mayo, la compañía aérea Ryanair apeló de nuevo al Gobierno portugués para que suspendiera, hasta septiembre, la aplicación del Sistema de Entrada/Salida (SES), destinado a controlar a los pasajeros de fuera del espacio Schengen, para evitar las restricciones en los aeropuertos nacionales durante la temporada alta de verano.

Interrogado por Lusa, el Ministerio de Administración Interior declaró que Portugal "mantiene su compromiso de garantizar" el funcionamiento del SES "de conformidad con la legislación de la Unión Europea, y no está prevista la suspensión de este sistema".

A pesar de ello, señaló, "el marco europeo aplicable permite, en circunstancias excepcionales y debidamente limitadas, la adopción de medidas operativas, como la suspensión de la recogida de datos biométricos (imagen facial y huellas dactilares), en determinados pasos fronterizos, cuando la intensidad del tráfico pueda generar tiempos de espera excesivos".

Esta gestión operativa es responsabilidad del PSP y, "durante las suspensiones temporales, el control fronterizo cumple todos los protocolos de seguridad definidos, reanudándose la recogida de datos biométricos en cuanto se cumplen los parámetros de referencia", explicó la autoridad supervisora.

Tiempos de espera elevados

En la mañana del 17 de mayo, el control fronterizo registró tiempos de espera superiores a dos horas en el aeropuerto de Oporto y a hora y media en los de Lisboa y Faro, que la PSP justificó por cuestiones técnicas e informáticas asociadas a un elevado flujo de pasajeros procedentes de fuera del espacio Schengen.

El 16 de mayo también se produjeron retrasos de más de una hora en el control de la zona de salidas del aeropuerto de Lisboa, debido a "dificultades técnicas/informáticas".

Los días 11 y 12 de abril ya se había suspendido la recogida de datos biométricos en las salidas de los aeropuertos de Lisboa, Oporto y Faro, debido a que el tiempo de espera de los pasajeros para embarcar era más largo de lo deseado, indicó entonces la PSP.

El EES (Sistema Electrónico de Seguridad), que sustituyó el sello del pasaporte por el registro digital de la fotografía y las huellas dactilares de los pasajeros extracomunitarios, entró progresivamente en funcionamiento el 12 de octubre de 2025 en Portugal y en los demás países del espacio Schengen y, desde entonces, los tiempos de espera han empeorado, especialmente en el aeropuerto de Lisboa.

A finales de diciembre de 2025, el Gobierno anunció medidas de contingencia en el aeropuerto Humberto Delgado de Lisboa para reducir los tiempos de espera en la zona de llegadas, a saber, la suspensión del EES durante tres meses, que desde entonces ha reanudado su funcionamiento.