La Unión Europea se dispone a introducir un importante cambio en la forma de pagar las grandes compras en toda Europa. A partir del 10 de julio de 2027, los pagos en efectivo de 10.000 euros o más dejarán de estar permitidos en las transacciones comerciales en toda la UE.
Las nuevas normas forman parte de un esfuerzo más amplio de la UE por reprimir el blanqueo de capitales y otros delitos financieros haciendo más transparentes y fáciles de rastrear por las autoridades las grandes transacciones.
Un límite común para toda Europa
El cambio se enmarca en el nuevo Reglamento (UE) 2024/1624 contra el blanqueo de capitales, aprobado dentro de un paquete legislativo más amplio.
Según las nuevas normas, las empresas y los profesionales que vendan bienes o servicios ya no podrán aceptar o efectuar pagos en efectivo por un importe igual o superior a 10.000 euros. Las transacciones superiores a esa cantidad deberán realizarse mediante métodos de pago rastreables, como transferencias bancarias o pagos con tarjeta.
Según el medio de comunicación portugués Postal, los funcionarios de la UE afirman que el objetivo es crear un límite unificado en todos los Estados miembros, evitando grandes diferencias entre las legislaciones nacionales que podrían dejar resquicios para la actividad financiera ilegal.
No obstante, los países podrán imponer límites nacionales aún más estrictos si así lo desean. En otras palabras, Bruselas establece un umbral máximo, no mínimo.
La normativa ya está aprobada, pero aún no ha entrado en vigor
Aunque el Reglamento se aprobó oficialmente y se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea en junio de 2024, las normas no serán plenamente aplicables hasta el 10 de julio de 2027.
Hasta entonces, se espera que los Estados miembros y las empresas se adapten al nuevo marco, lo que significa que el efectivo en sí no desaparecerá a corto plazo, pero el uso de grandes cantidades de dinero físico en entornos comerciales está a punto de ser mucho más restringido.
¿Qué cambiará exactamente?
El nuevo límite se aplica específicamente a las transacciones comerciales en las que intervienen empresas o profesionales.
Según el Reglamento, cualquier compra de bienes o servicios por valor de 10.000 euros o más requerirá un método de pago que deje un rastro financiero documentado. La UE también introduce controles más estrictos para las transacciones ocasionales en efectivo de entre 3.000 y 10.000 euros, incluidos requisitos de verificación de identidad en algunos casos.
Quedan excluidas las ventas privadas entre particulares
Las normas no se aplican del mismo modo a las transacciones puramente privadas entre particulares que actúen fuera de un contexto profesional o empresarial.
Esto significa que el Reglamento no prohíbe totalmente los pagos en efectivo. En cambio, se centra en las operaciones comerciales de alto valor, en las que las autoridades consideran que la transparencia financiera es más importante.
Portugal ya tiene límites más estrictos
Para Portugal, el impacto práctico puede ser menor que en otros países de la UE porque las normas nacionales ya son más restrictivas.
La legislación portuguesa vigente ya limita muchas transacciones en efectivo a importes inferiores al nuevo umbral comunitario, lo que significa que el país está en gran medida alineado con la dirección que está tomando Bruselas.
¿Por qué introduce la UE este límite?
Las instituciones europeas sostienen que las grandes transacciones en efectivo siguen siendo una de las formas más fáciles de ocultar actividades financieras ilícitas.
Con la introducción de un límite máximo común a todos los países de la UE, Bruselas espera colmar las lagunas entre los sistemas nacionales y dificultar que las transacciones sospechosas atraviesen las fronteras sin ser detectadas. Las autoridades también creen que los cambios reforzarán la lucha contra el blanqueo de capitales, la evasión fiscal, la delincuencia organizada y la financiación del terrorismo.
En esencia, la UE no elimina el dinero en efectivo, pero a partir del verano de 2027 ya no será posible utilizarlo para grandes transacciones comerciales sin ninguna trazabilidad formal en ningún lugar del bloque.







