En declaraciones a la agencia de noticias Lusa, Carmen Dias, responsable de la agencia All Travel, con sede en Portimão, afirmó que los retrasos en el control fronterizo del aeropuerto Gago Coutinho "han causado graves trastornos" en la movilidad turística de los operadores turísticos.

Largos tiempos de espera

"Los tiempos de espera oscilan entre dos y tres horas, pero hemos tenido conductores esperando a los pasajeros durante cuatro o cinco horas debido a las largas colas en el control fronterizo", dijo la empresaria, señalando que la mayoría de los casos afectan a turistas procedentes del Reino Unido (Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte).

Los trastornos en los aeropuertos nacionales están relacionados con el nuevo sistema europeo de control de fronteras, que recoge datos biométricos (imágenes faciales y huellas dactilares) de los pasajeros que llegan de fuera del espacio Schengen.

Costes crecientes

Según Carmen Dias, la perturbación aeroportuaria afecta directamente a la programación de los servicios y supone un aumento de los costes para las empresas, "porque la inmovilización de los vehículos de transporte de pasajeros en el aeropuerto acaba comprometiendo otros servicios programados para el mismo día."

"Además de tener vehículos inmovilizados mientras transportan a los turistas a sus alojamientos, debemos soportar elevados costes de aparcamiento dentro del complejo aeroportuario", lamentó.

La responsable de la agencia también advirtió sobre el impacto de la situación en la reputación turística del Algarve, señalando que "la gente -muchos de ellos niños- llegan exhaustos y frustrados después de esperar durante horas para entrar en el país".

Y prosiguió: "La primera impresión que se llevan los visitantes del Algarve no es nada positiva. Se quejan de que el tiempo de espera para salir del aeropuerto es, a veces, más largo que el propio vuelo", señaló.

Falta de personal en el control fronterizo

Otros operadores turísticos de Albufeira y Vilamoura contactados por Lusa denunciaron dificultades similares, criticando "la falta de personal en el control fronterizo y el funcionamiento del sistema de control informatizado implantado".

"Se trata de un sistema que se ha mostrado incapaz de responder con eficacia y rapidez al control de pasajeros en los periodos de máxima afluencia de viajeros procedentes de fuera del espacio Schengen", argumentan.

Las empresas abogan por aumentar el personal y mejorar la coordinación entre las entidades gestoras de los aeropuertos y los servicios fronterizos para reducir los tiempos de espera y evitar más trastornos en la principal puerta turística del Algarve.

Los operadores contactados por Lusa abogan por suspender el Sistema de Entrada/Salida (SES) en periodos de gran volumen de vuelos, por considerarla la medida "más sensata para evitar dañar la imagen del Algarve" y causar pérdidas económicas a las empresas.

"Aun así, los turistas disfrutan de la región y no manifiestan intención de no volver", concluye uno de los touroperadores.

Presión operativa

Una fuente vinculada a la gestión del aeropuerto de Faro reconoció a Lusa que ha habido "periodos de mayor presión operativa", asegurando que se están haciendo esfuerzos junto con las autoridades competentes "para mejorar el flujo de procesamiento de pasajeros."

El Gobierno ha reconocido las dificultades asociadas al sistema EES, y el Primer Ministro declaró el pasado lunes que estudiaría la posibilidad de suspender la recogida de datos biométricos en determinados pasos fronterizos del aeropuerto "siempre que el volumen de tráfico corra el riesgo de generar tiempos de espera excesivos."

El aeropuerto Gago Coutinho de Faro es una de las principales puertas de entrada del turismo en Portugal y recibe millones de pasajeros al año, entre los que destaca el mercado británico.