La normativa, que entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE, prohíbe a los criadores la endogamia y la reproducción entre padres e hijos, abuelos y nietos, hermanos y hermanastros.
Además del microchip y su registro en una base de datos nacional, para viajar dentro de la UE con un animal de compañía se requiere un pasaporte europeo para animales de compañía -el documento oficial de identificación- y la vacunación antirrábica actualizada.
También se prohibirá a los criadores criar animales para exagerar las características de la raza, práctica que pone en peligro la salud de los animales.
Los vendedores, criadores y refugios tienen cuatro años para adaptarse a las nuevas normas, mientras que los propietarios de animales de compañía que no los vendan se enfrentan a distintos periodos de transición: diez años para los dueños de perros y quince para los de gatos, tras los cuales las medidas serán vinculantes.
Para los propietarios que no vendan animales, las medidas serán vinculantes a los 10 años en el caso de los perros y a los 15 años en el de los gatos.








