Una intensa ola de calor ha dejado el continente sofocado en los últimos días y ha cerrado el mes con un tiempo extremo. Según datos de la BBC, Portugal batió un nuevo récord en mayo, alcanzando los 40,3°C el 27 de mayo. El récord se estableció en Mora, Alentejo Central, superando por poco el anterior récord nacional de 40°C de mayo de 2001.
Esta anomalía térmica en nuestro país no es aislada; forma parte de un patrón meteorológico severo que también afectó al Reino Unido. Allí, una reciente ola de calor batió un récord de temperatura de 82 años. Los expertos y los informes climáticos coinciden en que estos fenómenos extremos pronto serán habituales a medida que el calentamiento global se acelere y aumente la temperatura media del planeta.
Las previsiones de los modelos meteorológicos indican que Europa seguirá experimentando inestabilidad y calor intenso durante el próximo fin de semana. Esto sirve de presagio de lo que puede ser el verano del hemisferio norte.
Países como España, Alemania y Suiza esperan calor extremo y temperaturas anormalmente altas para esta época del año. Se espera una fuerte presión térmica en la mayoría de las capitales europeas durante los próximos días.
En Portugal, se espera un ligero aumento de las temperaturas en los próximos días, aunque las condiciones seguirán siendo calurosas y secas. Las previsiones indican que las temperaturas máximas en el país se estabilizarán en torno a los 35°C, un valor que, si bien no amenaza con nuevos récords inmediatos, se mantiene considerablemente por encima de las medias estacionales. Estas perspectivas ponen en alerta máxima a las autoridades de protección civil y salud pública debido a los riesgos que plantean los elevados niveles de radiación y los incendios forestales en un territorio ya marcado por el estrés hídrico.








