La Duquesa apoya desde hace tiempo el programa de las Naciones Unidas "Mujeres, Paz y Seguridad", cuyo objetivo es situar a más mujeres en el centro de la resolución de conflictos.
Sobre el escenario, la Duquesa recuerda una conferencia en Nueva York en la que conoció a mujeres de la República Democrática del Congo que recibían amenazas de violación en sus teléfonos.
"Estas mujeres, a las que tengo el privilegio de servir, no lo hacen por querer reconocimiento de ningún tipo, de hecho, todo lo contrario. Lo hacen en nombre de la paz, pero al presentarse, pueden acabar poniéndose en peligro. Con frecuencia, son objeto de amenazas de violación y otras formas de daño, intimidación a sus familias, deportación y encarcelamiento", cita ¡Hola! a la Duquesa.
A la pregunta de una estudiante sobre cómo amplificar la voz de esas mujeres, la Duquesa respondió: "Utilizo mi voz. Puedo ser su voz en distintos foros, en distintos entornos. Esa es una manera", dijo, y continuó sugiriendo que es una forma de que todo el mundo pase a la acción: "Podéis usar vuestras voces e inmediatamente desempeñar también un papel".
La Duquesa también expresó cómo la violencia sexual cambia las sociedades, incluso después de que los conflictos se hayan resuelto: "Hay muchos países en conflicto en los que la violencia es endémica, y la realidad es que la violencia sexual, la violencia contra las mujeres y las niñas, es algo que, incluso después de un conflicto, está cambiando las sociedades", informa ¡Hola!
La Duquesa de Edimburgo y el Príncipe Eduardo visitan Portugal para celebrar la relación del país con el Reino Unido, la alianza diplomática más antigua del mundo, que se remonta 640 años atrás, con la firma del Tratado de Windsor.








