La advertencia se hace en un informe de la Dirección General de Energía y Geología(DGEG), citado por el diario Expresso, según el cual podrían producirse apagones en Portugal si no se introducen mejoras significativas en el funcionamiento del sistema eléctrico nacional.

El informe presenta simulaciones realizadas por la Red Nacional de Electricidad(REN), que concluye que el país no puede cumplir los requisitos mínimos de fiabilidad de la red eléctrica en ninguno de los escenarios analizados para los próximos diez años.

Estas conclusiones se producen más de un año después del apagón del 28 de abril de 2025, que puso de manifiesto las deficiencias de la infraestructura eléctrica portuguesa. En este contexto, el informe indica que los problemas identificados no han desaparecido y siguen representando un riesgo para la seguridad del suministro energético.

Principal preocupación

El documento señala que la principal preocupación es la dificultad de garantizar que la producción disponible satisfaga la demanda de electricidad, especialmente en un contexto en el que el consumo de energía sigue aumentando.

Según el informe, el sistema eléctrico portugués podría registrar un déficit de 12,8 horas, nueve veces el nivel considerado aceptable por la regulación del sector, fijado en 1,45 horas. En otras palabras, habrá periodos en los que la energía disponible no cubrirá la demanda, lo que exigirá medidas de gestión de la red que pueden incluir cortes de consumo.