Según los datos de la EUIPO, publicados en un comunicado, la falsificación en Portugal provoca pérdidas anuales de 337 millones de euros en el sector de la confección y de 83 millones de euros en los sectores de bolsos, joyería y relojería.

A nivel mundial, en la Unión Europea (UE), el sector de la moda y la confección «sufre unas pérdidas anuales estimadas de 12 000 millones de euros, mientras que los bolsos, las joyas y los relojes falsificados suponen a los fabricantes de productos auténticos unos 2 700 millones de euros en pérdidas de ventas cada año en la UE».

Según los resultados de la encuesta realizada a escala de la UE, la mitad de los consumidores de la UE valora un buen diseño y alrededor de tres de cada cuatro (73 %) «están dispuestos a pagar más por un producto con un diseño más refinado».

Aun así, «impulsados por la expansión del comercio electrónico y la influencia de las redes sociales», han surgido más productos falsificados, y alrededor del 13 % de los europeos afirma haber comprado intencionadamente este tipo de productos, «una cifra que se eleva al 26 % entre los consumidores más jóvenes, de entre 15 y 24 años».