Armando Abelho, coordinador de socorristas de la Asociación de Socorristas de Âncora - Fonte de Telha, aseguró, en declaraciones a la agencia Lusa, que el mar ya no se comporta igual, por lo que advirtió de la necesidad de que los bañistas presten atención a las advertencias.

«Desde la última semana de mayo hasta ayer [11 de junio] hemos llevado a cabo 12 rescates, algo que no había ocurrido en las últimas cuatro temporadas, ya que Fonte da Telha siempre ha sido una playa tranquila, una playa de referencia en materia de seguridad», informó.

El mal tiempo alteró el fondo marino

El mal tiempo que azotó Portugal este invierno, explicó, «alteró profundamente el lecho marino y todo el litoral, desde Fonte da Telha hasta la desembocadura de la laguna [en Albufeira, en el municipio de Sesimbra]».

«Así que ha cambiado por completo con respecto a lo que era… ¿cómo decirlo? Me la sabía como la palma de mi mano. Ahora no puedo decir lo mismo, hoy no puedo afirmarlo», explicó.

En cuanto a los peligros en cuestión, Armando Abelho explicó que hay dos torres de agua permanentes que antes no existían y que han requerido algunas obras.

Aparcamiento indebido

Por otra parte, el socorrista coordinador llamó la atención sobre el peligro que supone el aparcamiento desordenado y acogió con agrado la idea de que se regule el tráfico rodado en la zona, tal y como prevé la Câmara de Almada, en el distrito de Setúbal.

«Como suelo decir, ayer ya era demasiado tarde», afirmó, y añadió que, en ocasiones, las ambulancias tienen dificultades para llegar a prestar asistencia debido al aparcamiento y al tráfico en la carretera de Fonte da Telha, que calificó de caótico.

En mayo, el Ayuntamiento de Almada anunció que regulará la circulación en la zona, creando dos zonas de aparcamiento en la Avenida do Mar, en Aroeira, un servicio de lanzadera que lleve a la gente a la playa, una rotonda, paneles informativos con la capacidad de aparcamiento disponible y un sistema de control de acceso que impida la entrada de coches a Fonte da Telha cuando ya no haya capacidad para acoger más vehículos.

Escasez de socorristas

En declaraciones a la agencia Lusa, el coordinador de Âncora también advirtió de la escasez de socorristas, señalando que ha sido «un año terrible» en este sentido, ya que no se han impartido cursos debido a la falta de candidatos.

«No recuerdo un año tan malo en los últimos tres o cuatro años. Hemos gestionado esta situación aquí con mucho esfuerzo, porque, efectivamente, tenemos que garantizar la plantilla que forma parte de los planes integrados, pero no ha sido nada fácil», se lamenta, admitiendo que «quizá se esté convirtiendo en una actividad poco atractiva para los jóvenes».

Âncora, explicó, trabaja principalmente con socorristas portugueses, pero, debido a las dificultades experimentadas, en los últimos tiempos también se ha contratado a profesionales de Brasil y Argentina, al igual que en otras partes del país.