Según ECO, el Gobierno portugués está llevando a cabo una evaluación interna sobre cómo adaptar el sistema actual del país al nuevo marco europeo, que exigirá que determinadas inversiones extranjeras en sectores estratégicos se notifiquen a las autoridades nacionales antes de que puedan llevarse a cabo, y cuyo nuevo sistema entrará en vigor a partir de enero de 2028.

Estos cambios forman parte de un esfuerzo más amplio de la UE por reforzar los controles sobre las inversiones que puedan suponer un riesgo para la seguridad o el orden público. La Comisión Europea ha señalado que las normas actualizadas exigirán a todos los Estados miembros disponer de mecanismos de control y ampliarán el tipo de inversiones cubiertas, incluyendo algunas operaciones realizadas a través de empresas con sede en la UE controladas por inversores de fuera del bloque.

Portugal ya cuenta con un mecanismo que permite al Gobierno examinar o bloquear las inversiones extranjeras que amenacen la seguridad nacional o los servicios esenciales, pero su alcance es más limitado que el del nuevo marco de la UE

Según las nuevas normas, las inversiones en ámbitos como la defensa, los semiconductores, la inteligencia artificial, las tecnologías cuánticas, las materias primas críticas, la energía, el transporte, las telecomunicaciones y las infraestructuras digitales podrían ser objeto de un escrutinio más riguroso antes de que puedan llevarse a cabo.

El nuevo reglamento de la UE entró en vigor este verano, pero los Estados miembros tienen hasta el 17 de enero de 2028 para aplicar el sistema actualizado.

Para Portugal, esto supone establecer un proceso de evaluación más exhaustivo y mejorar la cooperación con la Comisión Europea y otros países de la UE cuando los acuerdos de inversión planteen posibles preocupaciones en materia de seguridad.