La ciudad de Oporto figura entre las finalistas del Premio «Capital Verde Europea 2028», mientras que Estarreja opta al Premio «Hoja Verde Europea 2028».

Portugal, reconocido por partida doble

De un total de 27 candidatos elegibles, Oporto ha sido preseleccionada por la Comisión Europea porque la ciudad ha: «demostrado excelentes resultados en todos los ámbitos de la sostenibilidad urbana, especialmente en la gestión del agua y la adaptación al cambio climático. Durante la última década, la ciudad ha reforzado la resiliencia y la sostenibilidad de sus recursos hídricos urbanos mediante la modernización de las infraestructuras, la restauración de ecosistemas y la participación activa de la comunidad. Oporto adopta una visión holística para garantizar que las iniciativas de sostenibilidad se refuercen mutuamente», afirmaron los organizadores.

En la competición por el Premio Europeo «Green Leaf», los organizadores destacan a Estarreja por sus «logros en materia de calidad del aire y mitigación del cambio climático». La ciudad también destaca por sus esfuerzos para fomentar la movilidad activa, ya que más de la mitad de los desplazamientos internos se realizan a pie o en transporte público, además de por su apuesta por la regeneración urbana, como la eficiencia energética de los edificios residenciales y el desarrollo de espacios verdes y azules.

Inspirando el cambio

Los finalistas al título de Capital Verde Europea 2028 son Aalborg (Dinamarca), Bielsko-Biała (Polonia), Košice (Eslovaquia), Zaragoza (España) y Oporto (Portugal), mientras que los finalistas del Premio «Hoja Verde Europea» 2028 son Benidorm (España), Chiclana de la Frontera (España) y Estarreja (Portugal).

Según la Comisión Europea, todas las finalistas son «ejemplares y pueden servir de inspiración a otras con medidas eficaces para garantizar una alta calidad de vida y reducir la contaminación en espacios urbanos bien gestionados». Todos los finalistas han sido seleccionados por un jurado de expertos independientes, basándose en los logros y las ambiciones de las ciudades para hacer frente a los retos urbanos a los que se enfrentan las ciudades europeas debido al cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.

Un legado

La fase final tendrá lugar los días 7 y 8 de octubre, cuando cada ciudad presentará proyectos exhaustivos en los que se detallarán sus visiones medioambientales, así como sus estrategias de gobernanza y comunicación.

Según los organizadores, ganar el título de Capital Verde Europea 2028 o el Premio Hoja Verde Europea 2028 atraerá la atención internacional hacia las ciudades ganadoras, lo que contribuirá a impulsar el turismo, al tiempo que estimulará las economías locales y atraerá inversiones.