Esta medida supondría que Portugal aportara satélites de su proyecto nacional «Constelación Atlántica» a la iniciativa de la OTANdenominada «Vigilancia Persistente desde el Espacio» (APSS), que combina sistemas de satélites nacionales y comerciales para proporcionar inteligencia y vigilancia continuas a las operaciones de los aliados. Según el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Portugal, actualmente se están elaborando los procedimientos necesarios para definir la participación del país.

Portugal ha ido ampliando de forma constante sus capacidades espaciales en los últimos meses. En marzo, el país lanzó dos satélites como parte de la «Atlantic Constellation», entre ellos un satélite con radar de apertura sintética (SAR) operado por la Fuerza Aérea Portuguesa. A diferencia de los satélites ópticos convencionales, la tecnología SAR puede capturar imágenes de alta resolución tanto de día como de noche y a través de la capa de nubes, lo que la hace especialmente valiosa para la defensa, la vigilancia marítima y la respuesta ante emergencias.

La inversión del país continuó en junio con la adquisición de dos satélites SAR de alta resolución adicionales a la empresa finlandesa ICEYE, cuyo lanzamiento está previsto para finales de este año. Se espera que el componente nacional de Portugal en la Constelación Atlántica incluya, en última instancia, al menos 16 satélites.

Más allá de la vigilancia militar

Aunque el APSS se ha desarrollado para mejorar la inteligencia y el conocimiento de la situación de la OTAN, los datos satelitales tienen un abanico de aplicaciones mucho más amplio.

Una ventaja que a menudo se pasa por alto es su uso durante las catástrofes naturales. Los satélites de radar de alta resolución pueden supervisar incendios forestales, inundaciones, la erosión costera y fenómenos meteorológicos extremos, al tiempo que prestan apoyo a las operaciones de búsqueda y rescate y ayudan a las autoridades a evaluar los daños cuando el acceso por tierra es limitado. La misma tecnología se utiliza cada vez más para supervisar las rutas marítimas, la pesca ilegal y los cambios medioambientales a lo largo del litoral europeo.

La OTAN puso en marcha el programa APSS en 2023 para crear lo que describe como una constelación virtual de satélites nacionales y comerciales que operan conjuntamente bajo el nombre de Aquila. La iniciativa ya cuenta con la participación de 19 países aliados, que aportan colectivamente el equivalente a más de 1.000 millones de dólares estadounidenses en capacidades espaciales. España se ha convertido recientemente en el último miembro, y Portugal se está preparando ahora para seguir sus pasos.

El creciente papel de Portugal en el espacio refleja también una tendencia más amplia dentro de la OTAN, que ha incrementado significativamente la inversión en tecnologías espaciales de vigilancia, comunicaciones y defensa a medida que las tensiones geopolíticas siguen aumentando. Entre las iniciativas recientes de la OTAN se incluyen la ampliación de los programas de vigilancia por satélite, el desarrollo de capacidades con drones y una mayor cooperación entre los activos espaciales de los países aliados.

Si Portugal completa su adhesión a la APSS, ello supondría otro hito en el sector aeroespacial en expansión del país e integraría aún más la tecnología espacial portuguesa en la red colectiva de defensa y seguridad de la OTAN.