Para el 40 % de los encuestados, el mayor atractivo es tener total libertad para decidir adónde ir, qué hacer y cómo organizar cada día. Otro 35 % afirmó que viajaría solo simplemente para experimentar cómo es, mientras que el 33 % lo ve como una oportunidad para conocerse mejor a sí mismos.
No todo el mundo elige un viaje en solitario por pura preferencia. Alrededor del 28 % afirmó que podría viajar solo porque sus amigos o familiares no estaban disponibles, mientras que el 22 % agradecería la oportunidad de conocer a gente nueva por el camino. Solo el 12 % afirmó que no se le ocurría ninguna razón que le convenciera para viajar solo.
La planificación es lo primero
Aunque los viajes en solitario suelen asociarse con la espontaneidad, los viajeros portugueses siguen prefiriendo prepararse cuidadosamente antes de salir de casa.
Casi la mitad de los encuestados, el 45 %, afirmó que las herramientas de planificación eran los elementos más importantes para un viaje en solitario. Entre ellas se incluyen el GPS o los mapas, los billetes reservados con antelación y las aplicaciones que facilitan la organización de actividades y el seguimiento de las reservas.
La seguridad fue la segunda mayor preocupación, mencionada por el 25 % de los encuestados. Los cinturones para el dinero, los botiquines de primeros auxilios y los datos de contacto de emergencia figuraban entre los artículos que los viajeros afirmaron que les gustaría llevar consigo.
A continuación, con un 20 %, se situó la comodidad, y los encuestados mencionaron ropa y calzado adecuados, aperitivos y almohadas de viaje.
Los resultados son similares a los registrados en la edición anterior del estudio, realizada en 2023. La planificación también era la principal prioridad en aquel momento, elegida por el 41 %, seguida de la seguridad y la comodidad.
Las cifras sugieren que, aunque a los viajeros portugueses les atraiga la independencia de viajar solos, muchos no están dispuestos a dejarlo todo al azar. Tener el alojamiento, el transporte y los detalles importantes organizados de antemano parece hacer que la idea resulte menos intimidante.
Una oportunidad para ser más independiente
Muchos de los encuestados también creen que viajar en solitario puede cambiar la forma en que las personas se ven a sí mismas.
Desarrollar una mayor independencia fue la ventaja más mencionada, seleccionada por el 40 %. Viajar en solitario implica tomar decisiones sin depender de nadie, hacer frente a problemas inesperados y sentirse más a gusto consigo mismo.
La claridad mental fue otro factor importante. Alrededor del 37 % afirmó que un viaje en solitario podía ayudar a las personas a volver a casa con una idea más clara de sus objetivos personales.
Otro 30 % cree que viajar solo puede hacer que las personas se muestren más abiertas a otras culturas y a diferentes formas de pensar. Algunos encuestados, el 20 %, también lo asociaron con el desarrollo de una mayor empatía y con sentirse más conectados con el mundo que les rodea.
Sin embargo, se observaron diferencias notables entre los distintos grupos de edad.
Entre los encuestados de 65 años o más, el 37 % afirmó que viajar en solitario no tendría un efecto significativo en su visión de la vida. Los viajeros más jóvenes se mostraban mucho más propensos a verlo como un reto personal útil.
Más de la mitad de los encuestados de la generación posmilenial, el 53 %, afirmó que viajar en solitario podría ayudarles a darse cuenta de que son capaces de disfrutar de su propia compañía y de afrontar situaciones de forma independiente.
Viajar en solitario no es para todo el mundo
Viajar en solitario ha cobrado cada vez más protagonismo en las redes sociales, donde a menudo se presenta como una experiencia enriquecedora o que cambia la vida. En realidad, puede ser tanto gratificante como desafiante.
No hay nadie más con quien compartir las decisiones, los gastos o la responsabilidad, e incluso problemas sencillos, como un tren retrasado o un cambio de hotel, pueden resultar más estresantes cuando hay que afrontarlos en solitario. Al mismo tiempo, tampoco hay necesidad de transigir a la hora de elegir restaurantes, planificar visitas turísticas o decidir cuánto tiempo quedarse en un lugar.
Para quienes viajan solos por primera vez, una escapada urbana corta puede ser un punto de partida más fácil que un viaje largo al extranjero. Elegir un lugar con buen transporte público, reservar un alojamiento céntrico y compartir los planes de viaje con familiares o amigos también puede hacer que la experiencia resulte más llevadera.
El estudio muestra que los viajeros portugueses están interesados en la libertad que conlleva viajar solos, pero siguen queriendo sentirse organizados y seguros. Para muchos, el atractivo no radica simplemente en estar sin compañía, sino en tener la oportunidad de tomar todas las decisiones por sí mismos.









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