Según David Luís Tojal, "el primer error detectado fue a las 09:06.16" del 22 de septiembre de 2015, dejando a los usuarios de Sporting sin acceso a sus respectivos buzones. Por otro lado, el ex técnico informático indicó que "el primer ataque ocurre a las 18:55.04" del mismo día, es decir, casi 10 horas después del "crash".

El sistema trató de reiniciarse espontáneamente unos 10 minutos después de la interrupción, tras un largo proceso iniciado por el equipo informático del club. "A partir de las 09:16, fueron casi 48 horas seguidas tratando de resolver el problema", dijo David Luís Tojal, quien, interrogado por la Juez Margarida Alves si el 'crash' estaba relacionado con los comandos supuestamente enviados por el creador de Football Leaks, terminó respondiendo simplemente "no".

El ex técnico informático del Sporting tampoco pudo encontrar una explicación al origen del 'crash', confesando que los ataques informáticos de ese día no influyeron en la situación que el sistema de correo electrónico del club vivía y que él puede situar en relación con el delito de sabotaje informático atribuido por el Ministerio Público a Rui Pinto.

"En ese momento, no teníamos ninguna percepción de que el ataque se estaba produciendo. Sólo volvimos a los 'logs' cuando salió el contrato de Jorge Jesús para 'Football Leaks'", dijo David Luís Tojal. El ex administrador de sistemas también subrayó que el club no estaba debidamente equipado con especialistas y herramientas de seguridad informática y admitió que no sabía "qué herramienta se utilizó para llevar a cabo el ataque".

La audiencia de David Luís Tojal se cerró después de haber confirmado también que los accesos fueron confirmados o perdidos por una dirección de Internet de Hungría entre el 22 de julio y el 29 de septiembre - sin aclarar si esos accesos estaban relacionados con la perturbación del 22 de septiembre.

Rui Pinto, de 31 años, está acusado de un total de 90 delitos: 68 de acceso indebido, 14 por violación de la correspondencia, seis de acceso ilegítimo, dirigidos a entidades como Sporting, Doyen, el bufete PLMJ, la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) y la Fiscalía General (PGR), y también por sabotaje informático al SAD de Sporting y por extorsión, en forma de tentativa.

El creador de Football Leaks está en libertad desde el 7 de agosto, "gracias a su colaboración" con la Policía Judicial (PJ) pero, por motivos de seguridad, está inscrito en el programa de protección de testigos en un lugar no revelado y bajo protección policial.