Las solicitudes de audiencia en la Comisión de Asuntos Constitucionales, Derechos, Libertades y Garantías, dos del Bloque de Izquierda y una del PSD, fueron aprobadas por unanimidad.
El 29 de septiembre, el BE anunció que quería escuchar, "con carácter de urgencia", a los ministros Eduardo Cabrita y Mariana Vieira da Silva sobre la situación de los refugiados que llegan a Portugal.

En su solicitud de audiencia con el ministro del interior, los políticos expresaron su preocupación por la falta de vacantes en los Centros de Instalación Temporal (CIT), que obligan a mantener en prisión y en establecimientos militares a los refugiados que llegan al país.

En la solicitud de presencia en el parlamento de la Ministra de Estado y de la Presidencia, Mariana Vieira da Silva, el BE dijo que Portugal se había comprometido a "recibir 1.100 refugiados de Turquía y Egipto", pero sólo "llegaron 186 personas de Turquía y 220 de Egipto", añadiendo que de las 1.000 personas de Grecia que el país se había ofrecido a recibir, "todavía no ha llegado nadie".

En su solicitud, el partido PSD quiere que Eduardo Cabrita aclare qué medidas está adoptando el Gobierno para evitar nuevos desembarcos de migrantes en la costa del Algarve y qué tipo de realojamiento está previsto para los que ya están en el territorio nacional a fin de evitar "fugas esporádicas como las que se han producido".

El 15 de febrero, el Ministro de Relaciones Exteriores de Portugal, Augusto Santos Silva, confirmó que Portugal había expresado su voluntad de recibir hasta 100 migrantes del campamento de Moria, en la isla griega de Lesbos, tras el incendio que destruyó la infraestructura del campamento.

El 11 de septiembre, el Secretario de Estado de Integración y Migración dijo que Portugal estaba dispuesto a recibir a 28 menores de la isla de Lesbos y otras localidades griegas a finales de este mes, que se repartirían entre diferentes ciudades.

Paralelamente, en virtud de un acuerdo bilateral entre Portugal y Grecia, las autoridades portuguesas se comprometieron a acelerar el traslado ya previsto de las primeras 100 personas.

En total, el acuerdo prevé la acogida de hasta 1.000 personas en campos de refugiados en Grecia y ha recibido la "luz verde" de la Comisión Europea, mientras que la Organización Internacional para las Migraciones se encarga de supervisar la situación.