El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, dijo que espera que parte de los 300 millones de euros de ayuda de la UE anunciados para el Algarve en julio se utilicen para impulsar el interior rural de la región, combatir la desertificación, el envejecimiento e invertir en nuevas actividades económicas, y que los alcaldes locales participen en su gestión. Los 300 millones de euros forman parte de un paquete de subvenciones de 45.000 millones de euros para la recuperación post-Covid, destinado a Portugal, anunciado en julio. El presidente hizo los comentarios durante su visita semanal al Algarve, esta vez a Alcoutim y Castro Marim.