"En total, estamos hablando de unos 2.800 a 3.000 residentes, pero muchas personas ya se han marchado y se han ido a quedarse con la familia", dijo el alcalde en una rueda de prensa en el edificio de la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente(APA) en Coimbra, explicando que la decisión se tomó como medida preventiva.

Dado el riesgo de inundaciones en algunas partes del municipio, todas las escuelas de las parroquias de Santa Clara, Castelo Viegas, São Martinho do Bispo, Ribeira de Frades, Taveiro, Ameal y Arzila permanecerán cerradas el miércoles, dijo.

Además de la retirada de personas, el alcalde añadió que ya se ha iniciado la evacuación de tres viviendas en São Martinho do Bispo.

La decisión responde a la advertencia de la APA sobre el riesgo de rotura de los diques de la obra hidrográfica del Mondego, y fue anunciada tras una reunión entre los alcaldes de Coimbra, Soure, Montemor-o-Velho y Figueira da Foz, el presidente de la agencia, Pimenta Machado, y autoridades regionales y locales de protección civil.

"Tenemos todos los recursos, estamos actuando con mucha antelación", subrayó.

Según Ana Abrunhosa, se evacuará a la población de localidades de la zona ribereña de Torres do Mondego y Ceira (zona de concentración: Casa do Povo de Ceira), la zona de São Martinho do Bispo (Escola Inês de Castro) y Ribeira de Frades, Taveiro, Ameal y Arzila (Escola de Taveiro).

Aunque hay una orden de evacuación que afecta a unas 3.000 personas, Ana Abrunhosa explicó que, en general, "el 25% de la gente utiliza estas zonas de concentración y apoyo a la población".

Ana Abrunhosa subrayó que el miércoles por la mañana se espera que llueva con "mucha más intensidad", y el municipio se está preparando para el peor de los escenarios, aunque espera que la gente pueda volver pronto a sus casas y "esto no sea más que un susto".

Los residentes de residencias de ancianos que no han sido trasladados a casas de familiares están siendo dirigidos al Pabellón Mário Mexia, explicó.

El alcalde también recordó que, durante la reunión, se hizo una llamada telefónica a la ministra de Medio Ambiente, que se mostró de acuerdo con las posiciones del alcalde".

"Dijo que, en nuestro lugar, no se lo pensaría dos veces", afirmó Ana Abrunhosa, que agradeció a la APA y al ministro responsable de la cartera, "que siempre ha estado presente y siempre atento".