Era la primera vez que acampábamos en el Parque da Mina, en Monchique, y fue como descubrir una cara nueva y diferente del Algarve: sin playas, sólo montañas, aire fresco y naturaleza tranquila.

Nos encantó que se pudiera alquilar una tienda allí, lo que lo hace muy fácil si no tienes tu propio equipo. También incluye la entrada al parque, así que puedes explorar todo lo que te rodea.

El parque en sí tiene un poco de todo. Puedes pasear por una antigua casa tradicional, ver y dar de comer a animales de granja e incluso visitar una pequeña destilería de medronho. También se puede visitar una mina real (ahora desactivada), que da nombre al lugar.

También es un lugar perfecto para familias con niños. Hay un parque infantil, una piscina, una divertida casa de espejos y mucho espacio para que corran y exploren sin peligro, lo que lo hace muy relajante para todos.